El Fanático: La Magia de Belichick y La Tormenta en NASCAR

Newton, ¿Apuesta Segura?

La Bandera de la Deshonra

Inicia la Acción en la F-1

DATO DEL DÍA: Pocas serán las carreras este año de Fórmula Uno, pero será este fin de semana en Austria donde inicie la temporada, con todos los equipos y todos los pilotos. El inicio será el viernes, en el Osterreich de Austria, donde una semana más tarde se correrá la segunda fecha de la campaña. Como novedad, entre muchas otras debido a la pandemia que aqueja a la humanidad, está el hecho de que no habrá público  ni podio de ganadores.

NEWTON, ¿APUESTA SEGURA? Definitivo, Cam Newton no es, no será, ni ha sido, la réplica, copia o versión alterna de Tom Brady, aunque a este le anexemos todos los casos escandalosos como el de los balones desinflados y similares. Pero el célebre egresado de Auburn, fue ganador del trofeo Heisman y ya tiene un MVP en la NFL, y mejor todavía: va a jugar para Bil Belichick, un genio para explotar el potencial de cada persona que le genere productividad en su trabajo.

Larga es la lista de jugadores, de todas las posiciones, que lograron destacar solo cuando estuvieron bajo las órdenes del que algunos llaman “Monje”, muchos antes pasaron desapercibidos para toda la liga o fueron desechados por uno o más equipos como cosas perdidas, y muchos más, se apagaron apenas lograron un jugoso contrato y alimentaron altas expectativas en otras franquicias y pasaron al olvido, excepto por su paso por los Pats. Y en todos los casos, el común denominador es simplemente un hombre: Bill Belichick.

A Newton lo han minado principalmente las lesiones, además de algunas de sus actitudes nada buenas fuera y dentro del campo, que lo alejaron del enfoque correcto para ser el gran quarterback que muchos esperábamos que fuera en la NFL, sin embargo, creo, creo, que la calidad y el talento puede resurgir todavía, si se empeña en jugar y deja de lado cosas extracancha, lo que seguro ha sido una de las exigencias de Belichick. Solo el tiempo nos dará la respuesta, por ahora todo es especulación. Obvio que Newton no cubrirá el hueco que deja Brady en Nueva Inglaterra, pero puede escribir algunas páginas gloriosas en la basta cauda de éxitos del equipo.

LA BANDERA DE LA DESHONRA. Durante más de un siglo, el sur estadounidense ha tenido dos banderas, una oficial y otra natural: la estadounidense que todos conocemos y la bandera de la Confederación, la que representó al sur en la Guerra Civil del Siglo XIX, bando que abogaba por la permanencia de la esclavitud. Como sabemos, el norte ganó y la esclavitud se abolió, aunque no la segregación racial, y hoy hemos visto con el asesinato de George Floyd, jamás desapareció el odio del anglosajón al diferente, sea negro, latino, oriental o cualquier otra raza, incluyendo a los nativos originales.

Con el caso del antes citado que murió en manos de la policía de Minneapolis, se destapó la cloaca en todo el territorio estadounidense y el deporte no quedó al margen, se dieron muchas manifestaciones públicas a manera de declaraciones en redes sociales u otros medios, y participación directa, de deportistas famosos de NFL y NBA, principalmente, en marchas callejeras. Se generaron polémicas que involucraron (más bien se entrometió)  hasta a Donald Trump, como en el asunto del destierro de los castigos por hincarse cuando se toque el himno norteamericano y las desafortunadas declaraciones y posteriores y poco sinceras disculpas de Drew Brees.

Pero fue en NASCAR donde las cosas tomaron tonos fuertes, sobre todo porque ese circuito automovilístico nació en el sur profundo, donde el racismo es religión todavía en muchos casos. Ahí la bandera confederada era algo normal, en autos, uniformes, y todo tipo de artículos, no se diga ondeando en astas. Pero ahora está prohibida y no solo eso, a partir de NASCAR se busca que no sea más una bandera muy parecida la que represente al Estado de Mississippi, cuyo congreso local ya discute lo que parece será posible: su erradicación.

En NASCAR solo hay un piloto afroamericano, Bubba Wallace, que fue el primero en hincarse en la reapertura de actividades reciente, lo que fue seguido por la totalidad de los pilotos de la serie y casi todos los miembros de los equipos, pero hubo un detalle: en un circuito dejaron en su zona de taller una cuerda con un nudo similar al que se usaba para ahorcar personas de color no hace mucho en algunos lugares del sur. Fue un escándalo ya que no había público, sino solo miembros de la serie. El caso aún no termina, el FBI ya entró a escena e investiga quién hizo la evidente amenaza de muerte al piloto en cuestión.

Más de estos y otros temas, ligas y deportes, esta misma semana en esta columna. Gracias.

EL FANÁTICO: Trump y los Deportes, XFL y LFA Siguen Creciendo

TRUMP Y EL DEPORTE

XFL SIGUE CRECIENDO

LA LFA ESTÁ MEJORANDO

DATO DEL DÍA: La Federal League de beisbol, oficialmente llamada Federal League of Base Ball Clubs, fue un circuito profesional que operó de 1914 a 1915, considerándose como la “tercera Liga Mayor”, en competencia con las Ligas Americana y Nacional. Dentro de sus particularidades era la entonces incipiente “agencia libre”, que infló los salarios y al final fue la causa principal de su desaparición.

APROVECHANDO ESCENARIO. El domingo por la tarde una vez más Donald Trump se hizo presente en un escenario deportivo, ya en evidente campaña para reelegirse como Presidente de Estados Unidos. Pero ha sido bien asesorado, no ha elegido cualquier escenario, todos han sido con altas audiencias de TV, elevado número de asistentes en directo y, sobre todo, en espacios geográficos muy seguros para los intereses del Partido Republicano.

Primero apareció en la final de futbol americano de la NCAA, celebrada el 13 de Enero en el Superdomo de Nueva Orleans, donde jugaron los equipos de Louisiana State y Clemson, dos equipos de zonas especialmente republicanas: Carolina del Sur y Louisiana, por lo que la ovación al político en mención era segura y no se hizo esperar, aunque por ahí se oyeron algunos abucheos, pero muy pocos si consideramos que estaba en proceso el ahora malogrado juicio contra el pelirrojo presidente.

Luego apareció en el Super Bowl en Miami, en el corazón de Florida, otro estado de la unión que por tradición ha sido republicano, especialmente apuntalado por el exilio cubano, eminentemente anticomunista y en extremo opuesto a la apertura que algunos demócratas han propuesto hacia Cuba. Obvio hubo de las dos cosas, aplausos, los más evidentes, y algunos gritos de rechazo, los menos para ser sincero. Obvio el escenario perfecto si consideramos que en ese momento era ya un hecho que el famoso intento de juicio político era un fracaso.

La tercer y más reciente aparición de Trump en un evento deportivo se dio el domingo en Daytona, Floirda, para dar la señal de arranque de los motores de los participantes de las 500 Millas de Daytona, la prueba magna de la serie NASCAR. Y no pudo ser mejor, apenas se dio el lujo de dar en su auto, La Bestia, una vuelta al óvalo, y la carrera se detuvo sin haber iniciado oficialmente por lluvia hasta el momento de escribirse estas líneas. Mejor público no pudo tener, NASCAR es el nido de los Red Necks, sus electores, en el sur profundo, donde la bandera Confederada es quizá más respetada que la de las barras y las estrellas. Viento en popa para el segundo periodo presidencial de Trump y el deporte ha sido su mejor vehículo.

BUENA ACEPTACIÓN. No sé si la segunda semana de la XFL ha sido tan exitosa mediáticamente como la primera, pero en esta última, las audiencias de TV fueron amplias, de varios millones de personas para cada partido, además de más de 18 mil personas en promedio para cada partido en directo, es decir, en el estadio. La televisora ABC tuvo el primer sábado un partido con  poco más de 3 millones 300 mil hogares en sintonía, mientras que al día siguiente ESPN tuvo en un juego una audiencia de algo menos de 2.5 millones de aparatos receptores encendidos en la señal que transmitió.

En cuanto a lo deportivo, por lo pronto hay dos equipos invictos, los DC Defender y los Houston Roughnecks, líderes respectivamente del Este y el Oeste y que bien podrían ser los equipos rivales en la primera final, que ya se anunció será en Houston, para ser preciso en el estadio de la Universidad de esa ciudad. Y es obvio que será, de darse, un éxito, en Texas el futbol americano es casi una religión. Y digo que de darse porque la malograda AAF tenía programada su final en Texas igual, pero primero en Dallas y luego en Houston, pero nunca se dio.

Lo que es justo señalar es el bajo nivel de los quarterbacks, lo que salta a la vista de inmediato y las estadísticas lo comprueban: Cardale Jones, de DC, es el mejor en yardas por pase con apenas 511 en dos partidos, con 4 pases de anotación, cifras que honestamente en la NFL en un buen día hasta dos o más pueden lograr. Lo mismo en cuando al mejor corredor: Matt Jones, de los Saint Louis Battlehawks, con solo 129 yardas en dos juegos, con promedio de 3.5 yardas por acarreo, sin anotación hasta ahora. Nada para quitarle el sueño a una buena defensiva rival en la NFL. Pero vamos a darle tiempo a la XFL y a disfrutarla mientras eleva su nivel.

Y respecto a la LFA de México, después de dos jornadas las cosas mejoran sustancialmente, se han dado buenos juegos y las asistencias a los escenarios en sitios como Puebla, Querétaro, Monterrey, Saltillo y otras sedes, son más que buenas. Igual tuvimos la oportunidad de ver el sábado el juego entre Mexicas y Artilleros por TUDN y resultó bastante bueno, aunque al final hubo fallas de ambos equipos que denotan que les falta ritmo, pero creo que la campaña crecerá en calidad. Y reitero la invitación a seguir la liga por TV en TUDN los sábados, el que viene desde las 14 horas de la CDMX. Hasta la próxima entrega de EL FANÁTICO.

¿SABÍAS QUE…la Fórmula E se corrió por quinto año en fila en México en el Autódromo Hermanos Rodríguez, el sábado pasado, con una parrilla de 24 autos eléctricos y con una asistencias superior a los 35 mil aficionados? Un evento realmente fascinante que ojalá se conserve más año en nuestro país, ya que la acogida del público hace unos días fue casi similar a la que ha tenido la F-1, con gradas llenas, en eterna fiesta y con una espectacular celebración de podio de ganadores al final del evento, en la llamada zona del estadio, que tuvo un lleno extraordinario. Gracias.