EL FANÁTICO: Trump y los Deportes, XFL y LFA Siguen Creciendo

TRUMP Y EL DEPORTE

XFL SIGUE CRECIENDO

LA LFA ESTÁ MEJORANDO

DATO DEL DÍA: La Federal League de beisbol, oficialmente llamada Federal League of Base Ball Clubs, fue un circuito profesional que operó de 1914 a 1915, considerándose como la “tercera Liga Mayor”, en competencia con las Ligas Americana y Nacional. Dentro de sus particularidades era la entonces incipiente “agencia libre”, que infló los salarios y al final fue la causa principal de su desaparición.

APROVECHANDO ESCENARIO. El domingo por la tarde una vez más Donald Trump se hizo presente en un escenario deportivo, ya en evidente campaña para reelegirse como Presidente de Estados Unidos. Pero ha sido bien asesorado, no ha elegido cualquier escenario, todos han sido con altas audiencias de TV, elevado número de asistentes en directo y, sobre todo, en espacios geográficos muy seguros para los intereses del Partido Republicano.

Primero apareció en la final de futbol americano de la NCAA, celebrada el 13 de Enero en el Superdomo de Nueva Orleans, donde jugaron los equipos de Louisiana State y Clemson, dos equipos de zonas especialmente republicanas: Carolina del Sur y Louisiana, por lo que la ovación al político en mención era segura y no se hizo esperar, aunque por ahí se oyeron algunos abucheos, pero muy pocos si consideramos que estaba en proceso el ahora malogrado juicio contra el pelirrojo presidente.

Luego apareció en el Super Bowl en Miami, en el corazón de Florida, otro estado de la unión que por tradición ha sido republicano, especialmente apuntalado por el exilio cubano, eminentemente anticomunista y en extremo opuesto a la apertura que algunos demócratas han propuesto hacia Cuba. Obvio hubo de las dos cosas, aplausos, los más evidentes, y algunos gritos de rechazo, los menos para ser sincero. Obvio el escenario perfecto si consideramos que en ese momento era ya un hecho que el famoso intento de juicio político era un fracaso.

La tercer y más reciente aparición de Trump en un evento deportivo se dio el domingo en Daytona, Floirda, para dar la señal de arranque de los motores de los participantes de las 500 Millas de Daytona, la prueba magna de la serie NASCAR. Y no pudo ser mejor, apenas se dio el lujo de dar en su auto, La Bestia, una vuelta al óvalo, y la carrera se detuvo sin haber iniciado oficialmente por lluvia hasta el momento de escribirse estas líneas. Mejor público no pudo tener, NASCAR es el nido de los Red Necks, sus electores, en el sur profundo, donde la bandera Confederada es quizá más respetada que la de las barras y las estrellas. Viento en popa para el segundo periodo presidencial de Trump y el deporte ha sido su mejor vehículo.

BUENA ACEPTACIÓN. No sé si la segunda semana de la XFL ha sido tan exitosa mediáticamente como la primera, pero en esta última, las audiencias de TV fueron amplias, de varios millones de personas para cada partido, además de más de 18 mil personas en promedio para cada partido en directo, es decir, en el estadio. La televisora ABC tuvo el primer sábado un partido con  poco más de 3 millones 300 mil hogares en sintonía, mientras que al día siguiente ESPN tuvo en un juego una audiencia de algo menos de 2.5 millones de aparatos receptores encendidos en la señal que transmitió.

En cuanto a lo deportivo, por lo pronto hay dos equipos invictos, los DC Defender y los Houston Roughnecks, líderes respectivamente del Este y el Oeste y que bien podrían ser los equipos rivales en la primera final, que ya se anunció será en Houston, para ser preciso en el estadio de la Universidad de esa ciudad. Y es obvio que será, de darse, un éxito, en Texas el futbol americano es casi una religión. Y digo que de darse porque la malograda AAF tenía programada su final en Texas igual, pero primero en Dallas y luego en Houston, pero nunca se dio.

Lo que es justo señalar es el bajo nivel de los quarterbacks, lo que salta a la vista de inmediato y las estadísticas lo comprueban: Cardale Jones, de DC, es el mejor en yardas por pase con apenas 511 en dos partidos, con 4 pases de anotación, cifras que honestamente en la NFL en un buen día hasta dos o más pueden lograr. Lo mismo en cuando al mejor corredor: Matt Jones, de los Saint Louis Battlehawks, con solo 129 yardas en dos juegos, con promedio de 3.5 yardas por acarreo, sin anotación hasta ahora. Nada para quitarle el sueño a una buena defensiva rival en la NFL. Pero vamos a darle tiempo a la XFL y a disfrutarla mientras eleva su nivel.

Y respecto a la LFA de México, después de dos jornadas las cosas mejoran sustancialmente, se han dado buenos juegos y las asistencias a los escenarios en sitios como Puebla, Querétaro, Monterrey, Saltillo y otras sedes, son más que buenas. Igual tuvimos la oportunidad de ver el sábado el juego entre Mexicas y Artilleros por TUDN y resultó bastante bueno, aunque al final hubo fallas de ambos equipos que denotan que les falta ritmo, pero creo que la campaña crecerá en calidad. Y reitero la invitación a seguir la liga por TV en TUDN los sábados, el que viene desde las 14 horas de la CDMX. Hasta la próxima entrega de EL FANÁTICO.

¿SABÍAS QUE…la Fórmula E se corrió por quinto año en fila en México en el Autódromo Hermanos Rodríguez, el sábado pasado, con una parrilla de 24 autos eléctricos y con una asistencias superior a los 35 mil aficionados? Un evento realmente fascinante que ojalá se conserve más año en nuestro país, ya que la acogida del público hace unos días fue casi similar a la que ha tenido la F-1, con gradas llenas, en eterna fiesta y con una espectacular celebración de podio de ganadores al final del evento, en la llamada zona del estadio, que tuvo un lleno extraordinario. Gracias.

EL FANÁTICO: Previo NCAA Football Final Clemson vs LSU

CLEMSON vs LOUISIANA STATE. FINAL NCAA FOOTBALL 2019. ESPN (7 pm CDMX/6 pm Hora Sinaloa).

Los Clemson Tigers eran desde antes de iniciar la temporada, uno de los favoritos para llegar a la final, otra vez contra Alabama, pero el pronóstico falló, solo Clemson lo cumplió, la otra parte no fue para el equipo de Nick Saban, sino para LSU (Louisiana State), que si bien era un equipo fuerte dentro de la Conferencia más notable de toda la NCAA, la Southeastern Conference (SEC), no era visible sobre la Marea Púrpura, que con Tagovailoa parecía seguro para un partido donde podría recuperar un título que Clemson le ha quitado recientemente.

Eso era el guión, pero la realidad fue diferente, Clemson siguió siendo la máquina poderosa de años cercanos, no debemos olvidar que busca su tercer campeonato en cuatro temporadas, pero LSU se impuso contra las predicciones y eso se debe a tres personas: Ed Orgeron, Head Coach; Joe Burrow, quarterback, que ganó el Trofeo Heisman; y Joe Brady, un desconocido que fue la pieza clave. Este asistente salió de los New Orleans Saints y se sumó al staff de coaches del coordinador ofensivo Steve Ensminger, llevando consigo parte del plan de juego de citado equipo de la NFL y Burrow lo entendió y ejecutó perfectamente, pasando de ser un buen quarterback a una posible primera selección del próximo Draft profesional. Otras claves de LSU fueron el receptor La´Marr Chase y el corredor Clyde Edwars-Helaire, ambos con más de mil yardas en sus posiciones,

Con los Tigers de color naranja, los de Clemson (LSU también son Tigers, pero amarrillos y morados), todo quedó desde el principio en manos de Trevor Lawrence, quien en su primera temporada en la NCAA lanzó 30 pases de anotación y solo sufrió 4 intercepciones, opacando un poco a dos que han sido fundamentales en el éxito más reciente del equipo, el corredor Travis Etienne y el receptor Justyn Ross, que al final fueron los que salvaron una no tan buen temporada como se esperaba de Lawrenc (sumando a Ted Higgins, el mejor receptor de los Tigers naranjas), a quien muchos pronosticaban una campaña de récords y hazañas sin precedente, considerando lo hecho en 2018 cuando era Freshman. Lo cual simplemente no ocurrió pero tampoco fue un desastre para Clemson.

Lawrence, sin embargo, tuvo un buen juego en la semifinal ante Ohio State: lanzó dos pases de anotación corrió más de 100 y, sobre todo, guió a su equipo a una ofensiva que coronó con anotación para el triunfo, por 94 yardas, en los últimos dos minutos del Fiesta Bowl. Pero hay que considerar que Clemson tienen una estupenda defensa: recibió menos puntos que nadie por partido en promedio, solo 11.5, mientras que fue el segundo mejor equipo de la liga en yardas recibidas por encuentro, apenas 264.1 yardas. En este sentido, LSU no es muy consistente, en sus juegos recientes mejoró mucho, pero a mitad de Noviembre derrotó a Ole Miss no sin antes recibir 402 yardas por tierra de un total de 614 recibidas, aunque su ofensiva los sacó adelante por marcador de 58-37.

Los pronósticos están cargados del lado de Clemson a pesar de llegar como el número 3 de la siembra para los playoffs y LSU como el mejor, sobre todo por lo señalado: la defensiva de los primeros es más sólida y constante, que al final es para muchos, lo que define a un ganador y no su ofensiva, que aporta y llena estadios pero no siempre define. No doy un pronóstico porque como siempre lo he señalado, soy periodista pero no vidente, pero si en algo sirve este previo para que disfrute más el juego de hoy, me doy por servido. No olvide que LSU tendrá la casa de su lado, pues el SuperDomo de Nueva Orleans está en Louisiana y eso se hará sentir esta noche. Nos vemos pronto en este blog con la columna El Fanático. Gracias.