El Fanático: La (In)Corrección Política en el Deporte

DATO DEL DÍA: Evander Holyfield intentó jugar futbol americano antes de entrar al boxeo, pero nunca pudo tener calidad suficiente para que su entrenador de High School lo mandara al campo muy seguido. Eso lo decepcionó y probó suerte en el boxeo, donde en una de sus primeras peleas sufrió una paliza, lo que hizo que anunciara que no regresaría al deporte, pero su madre lo obligó a no derrotarse, le explicó que era un aprendizaje de vida necesario para poder hacer algo con la vida. Llegó a ser uno de los más importantes campeones mundiales de peso completo de la historia del boxeo.

(IN)CÓMODA CORRECCIÓN. Desde hace al menos dos décadas, los grupos nativos norteamericanos han manifestado su descontento por el uso de ciertos iconos y nombres relativos a sus culturas ancestrales por parte de equipos deportivos, tanto profesionales como escolares, en este caso desde universitarios hasta de preparatorias. Y el deslinde siempre ha sido a partir del mismo argumento: no es con ánimo peyorativo ni algo parecido, sino un simple referente geográfico, histórico y cultural que busca identificar a la institución con un público específico.

Y hasta ahora había funcionado, pero con la ola que se levantó por la muerte de George Floyd, que básicamente primero despertó a la comunidad afroamericana (y se supone debió mover a otras, como la latina y orientas, aunque esto no se vio), la corrección política se ha desatado en serio y por ahora sus baterías se han enfilado hacia el deporte.

Y específicamente contra el equipo de Washington en la NFL primero y luego contra el de Cleveland en el beisbol de Ligas Mayores, es decir, Pieles Rojas o Redskins e Indios o Indians, respectivamente. Y van en serio, sobre todo contra el primero, que ya comenzó un proceso de estudio de nuevos nombre y todo el proceso legal correspondiente.

Ahora bien, si a eso vamos, todo o casi todo debería cambiar en cuanto a motes o sobrenombre en el deporte profesional estadounidense y más allá. Y para muestra, veamos estos simples ejemplos:

Yankees: No creo que haya otro nombre más ofensivo para cualquier país o cultura que haya sido invadida, intervenida o manoseada por los estadounidenses en el siglo XX.

Mets: Es una descortesía monumental celebrar al habitante de las zonas urbanas y por ende menospreciar al que vive en el campo. ¿Acaso no es el campo el origen de los alimentos?

Orioles, Osos y Cardenales: Los animales no deben ser explotados por el ser humano para su beneficio sin proveerlos de algún beneficio, dirán los animalistas, por consecuencia hay que liberara a los pájaros, plantígrados y demás miembros de la fauna.

Padres y Santos: No creo que la santa iglesia católica merezca tan monumental falta de respeto, lo menos que pueden hacer es celebrar misa luego de cada partido y entonces luego dejar salir a la gente previo pago de la limosna.

Y sin nos acercamos a lo nuestro, nada más en la Liga Mexicana del Pacífico se tendría que cambiar el nombre de los equipos de Mayos, Yaquis, Naranjeros, Tomateros, Charros, Algodoneros, Águilas, Cañeros y Venados, porque cada uno usa, menosprecia, explota o lo que sea, la denominación de un grupo de trabajadores del campo, una etnia indígena ancestral y un animalito. Faltaba más, vamos a hacer del deporte un mundo correcto.

Y obvio, el futbol mexicano no deber ser menos, porque eso de que los del América son los cremas o millonarios, es discriminatorio, igual que decir que las Chivas son el equipo más popular del país, ¿que acaso las maría magdalenas del Cruz Azul no son compatriotas? Y que alguien me explique por qué no les dan regalías por el uso del nombre a los Potros, los Tigres, los Durados y los Delfines, los equipos Atlante, Universidad Autónoma de Nuevo León, Sinaloa y Mazatlán. Si vamos a componer el mundo, comencemos por donde más importa. Gracias.

El Fanático: La Magia de Belichick y La Tormenta en NASCAR

Newton, ¿Apuesta Segura?

La Bandera de la Deshonra

Inicia la Acción en la F-1

DATO DEL DÍA: Pocas serán las carreras este año de Fórmula Uno, pero será este fin de semana en Austria donde inicie la temporada, con todos los equipos y todos los pilotos. El inicio será el viernes, en el Osterreich de Austria, donde una semana más tarde se correrá la segunda fecha de la campaña. Como novedad, entre muchas otras debido a la pandemia que aqueja a la humanidad, está el hecho de que no habrá público  ni podio de ganadores.

NEWTON, ¿APUESTA SEGURA? Definitivo, Cam Newton no es, no será, ni ha sido, la réplica, copia o versión alterna de Tom Brady, aunque a este le anexemos todos los casos escandalosos como el de los balones desinflados y similares. Pero el célebre egresado de Auburn, fue ganador del trofeo Heisman y ya tiene un MVP en la NFL, y mejor todavía: va a jugar para Bil Belichick, un genio para explotar el potencial de cada persona que le genere productividad en su trabajo.

Larga es la lista de jugadores, de todas las posiciones, que lograron destacar solo cuando estuvieron bajo las órdenes del que algunos llaman “Monje”, muchos antes pasaron desapercibidos para toda la liga o fueron desechados por uno o más equipos como cosas perdidas, y muchos más, se apagaron apenas lograron un jugoso contrato y alimentaron altas expectativas en otras franquicias y pasaron al olvido, excepto por su paso por los Pats. Y en todos los casos, el común denominador es simplemente un hombre: Bill Belichick.

A Newton lo han minado principalmente las lesiones, además de algunas de sus actitudes nada buenas fuera y dentro del campo, que lo alejaron del enfoque correcto para ser el gran quarterback que muchos esperábamos que fuera en la NFL, sin embargo, creo, creo, que la calidad y el talento puede resurgir todavía, si se empeña en jugar y deja de lado cosas extracancha, lo que seguro ha sido una de las exigencias de Belichick. Solo el tiempo nos dará la respuesta, por ahora todo es especulación. Obvio que Newton no cubrirá el hueco que deja Brady en Nueva Inglaterra, pero puede escribir algunas páginas gloriosas en la basta cauda de éxitos del equipo.

LA BANDERA DE LA DESHONRA. Durante más de un siglo, el sur estadounidense ha tenido dos banderas, una oficial y otra natural: la estadounidense que todos conocemos y la bandera de la Confederación, la que representó al sur en la Guerra Civil del Siglo XIX, bando que abogaba por la permanencia de la esclavitud. Como sabemos, el norte ganó y la esclavitud se abolió, aunque no la segregación racial, y hoy hemos visto con el asesinato de George Floyd, jamás desapareció el odio del anglosajón al diferente, sea negro, latino, oriental o cualquier otra raza, incluyendo a los nativos originales.

Con el caso del antes citado que murió en manos de la policía de Minneapolis, se destapó la cloaca en todo el territorio estadounidense y el deporte no quedó al margen, se dieron muchas manifestaciones públicas a manera de declaraciones en redes sociales u otros medios, y participación directa, de deportistas famosos de NFL y NBA, principalmente, en marchas callejeras. Se generaron polémicas que involucraron (más bien se entrometió)  hasta a Donald Trump, como en el asunto del destierro de los castigos por hincarse cuando se toque el himno norteamericano y las desafortunadas declaraciones y posteriores y poco sinceras disculpas de Drew Brees.

Pero fue en NASCAR donde las cosas tomaron tonos fuertes, sobre todo porque ese circuito automovilístico nació en el sur profundo, donde el racismo es religión todavía en muchos casos. Ahí la bandera confederada era algo normal, en autos, uniformes, y todo tipo de artículos, no se diga ondeando en astas. Pero ahora está prohibida y no solo eso, a partir de NASCAR se busca que no sea más una bandera muy parecida la que represente al Estado de Mississippi, cuyo congreso local ya discute lo que parece será posible: su erradicación.

En NASCAR solo hay un piloto afroamericano, Bubba Wallace, que fue el primero en hincarse en la reapertura de actividades reciente, lo que fue seguido por la totalidad de los pilotos de la serie y casi todos los miembros de los equipos, pero hubo un detalle: en un circuito dejaron en su zona de taller una cuerda con un nudo similar al que se usaba para ahorcar personas de color no hace mucho en algunos lugares del sur. Fue un escándalo ya que no había público, sino solo miembros de la serie. El caso aún no termina, el FBI ya entró a escena e investiga quién hizo la evidente amenaza de muerte al piloto en cuestión.

Más de estos y otros temas, ligas y deportes, esta misma semana en esta columna. Gracias.